Una hoja de centro
Me resulta imposible dirigirme a ti sin un tono nostálgico. Todo tu ser, me lleva a un sin fin de emociones, una inexplicable sensación se apodera de mi cada vez que te veo. Y sé que si te viera a diario no sentiría lo mismo, y es por eso que cuando estamos distantes me urge escribir para no olvidarte. Nos conocimos hace muchos años, y siempre me has visto con esos ojos de melancolía que me atrapan. Siempre has sido gris y misterioso. Sucio, lleno de historias que aún no me has contado. Lleno de historias que esconden tus casas y tus vidrios rotos, tu cementerio, tus iglesias, tus prostitutas y estudiantes. Tus indigentes y magistrados de las altas cortes. Tus muertos y tus vivos. Mis pasos atraviesan tu ser buscando más. Siempre deseo saber más de ti. Porque desde que te recuerdo y hasta el fin de mis días estaré rendida a tu particular belleza. ¿Qué puedo decir de ti? Te conozco hace tanto. No estoy segura del lugar exacto donde comienzas y terminas, para mi ...