El viaje de Helena
Hace unos cuantos meses me encontré con Helena. La sentí algo extraña, ví en sus ojos un brillo diferente, como si fuera otra persona dentro de un mismo cuerpo. Me llené de curiosidad y decidí hablar con ella. Esto fue lo que me contó: Una noche, de esas en las que las personas no pueden dormir, Helena tuvo el presentimiento de que nada iba a ser como antes. Estaba muy oscuro, era luna menguante, a solo un día de llegar a nueva. Bueno, al parecer solo será el final de algo y el inicio de un nuevo ciclo -pensó-. Se sentó en el borde de su cama y mientras su mente se llenaba de recuerdos, se le inundaron los ojos de lágrimas. Era algo así como si su vida hubiese pasado frente a sus ojos, -me decía- algo así como si estuviera muriendo. Sí, era algo así como una luna menguante. Se sentía ahogada, angustiada, perdida. Su corazón latía más rápido que de costumbre, y su respiración no la dejaba concentrarse. Ante tal situación decidió actuar, porque era evidente que algo...